Reforzar lo esencial, invertir con propósito en el futuro y generar valor duradero: Oliver Blume presenta las principales palancas del plan de futuro en la Junta General Anual de Volkswagen AG
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Grupo Volkswagen plantea la transformación como un proceso permanente para responder a los nuevos retos y reforzar la competitividad: el Grupo aspira a convertirse en el fabricante de automóviles más atractivo del mundo en 2030.
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Foco en ocho palancas estratégicas: reducir la complejidad, reforzar el enfoque en las tecnologías, reducir el exceso de capacidad, fortalecer la responsabilidad regional, optimizar la cartera de inversiones, aumentar la excelencia operativa, recompensar el rendimiento y simplificar la dirección del Grupo.
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Ambición para 2030: rentabilidad operativa sobre ventas de entre el 8% y el 10% y un flujo de caja neto significativamente mayor en la división Automotive del Grupo.
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Durante su intervención en la Junta General Anual virtual de Volkswagen AG, Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen, afirmó: “Estamos haciendo que el Grupo Volkswagen sea aún más sólido y competitivo. Para ello, hemos definido una hoja de ruta clara para el futuro. Nos estamos posicionando para ser aún más resilientes desde el punto de vista financiero y seguir mejorando nuestra preparación de futuro en términos de costes, estructura y tecnología, con el fin de contrarrestar las influencias externas y los riesgos crecientes en un mundo que ha cambiado radicalmente. Durante los tres últimos años hemos dotado a nuestro Grupo de una estructura completamente nueva y hemos garantizado su estabilidad. Por eso, en plena mayor transformación que ha vivido nuestra industria, estamos en disposición de actuar y seguimos impulsando con determinación la transformación de nuestra compañía hacia la siguiente fase. Nuestro objetivo es claro: reforzar lo esencial, invertir con propósito y generar valor duradero para nuestros clientes, accionistas y empleados. Los próximos años son decisivos, y depende de nosotros.”
El Grupo Volkswagen se ha fijado un objetivo ambicioso: la compañía aspira a convertirse en el fabricante de automóviles más atractivo del mundo en 2030. El Grupo ya ha sentado las bases esenciales para lograrlo: las marcas están entregando a los clientes nuevos y atractivos vehículos en el marco de una amplia ofensiva de producto. Además, Volkswagen ha alcanzado hitos importantes en materia de tecnologías, software, baterías, diseño y calidad. Ante el aumento de las tensiones geopolíticas, la intensificación de la presión competitiva y el incremento de las barreras comerciales, la compañía responde a los grandes retos que plantea un entorno en transformación dinámica con un nuevo plan de futuro y ajustando sus costes a mercados sin crecimiento. En la Junta General Anual virtual de Volkswagen AG, Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen, expuso las ocho áreas de actuación del plan: reducir la complejidad, intensificar el foco en las tecnologías, reducir el exceso de capacidad, fortalecer la responsabilidad regional, optimizar la cartera de inversiones, aumentar la excelencia operativa, recompensar el rendimiento y simplificar la dirección del Grupo. La aplicación decidida de estas medidas debe crear el margen necesario para invertir en el futuro y generar crecimiento, así como para reforzar la solidez financiera.
Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen, afirmó: “Estamos haciendo que el Grupo Volkswagen sea aún más sólido y competitivo. Para ello, hemos definido un claro plan de futuro. Nos estamos posicionando para ser aún más resilientes desde el punto de vista financiero y seguir mejorando nuestra preparación de cara al futuro en términos de costes, estructura y tecnología, con el fin de contrarrestar las influencias externas y los riesgos crecientes en un mundo que ha cambiado radicalmente. Durante los tres últimos años hemos dotado a nuestro Grupo de una estructura completamente nueva y hemos garantizado su estabilidad. Por eso, en plena mayor transformación que ha vivido nuestra industria, estamos en disposición de actuar y estamos impulsando con determinación la transformación de nuestra compañía hacia la siguiente fase. Nuestro objetivo es claro: reforzar lo esencial, invertir con propósito y generar valor duradero para nuestros clientes, accionistas y empleados. Los próximos años son decisivos, y depende de nosotros.“
La nueva estructura del Grupo Volkswagen avanza según lo previsto
A medida que progresan la transformación y el trabajo en la nueva estructura, el Grupo ya ha establecido pilares esenciales: la mayor ofensiva de modelos de su historia, productos significativamente mejorados en términos de diseño, calidad y tecnología, una nueva orientación estratégica para la organización de software, la acumulación de competencias internas en baterías, una orientación regional más sólida y programas integrales de rendimiento para las marcas y compañías. “Todos los objetivos estratégicos centrales se han cumplido. Algunos de ellos, antes de lo previsto. Y hemos logrado todo esto en un momento en el que el mundo está cambiando rápidamente”, afirmó Oliver Blume.
Las marcas del Grupo lanzaron más de 30 nuevos modelos en 2025. A ellos se sumarán otros 20 vehículos este año.
El Grupo Volkswagen lanzó una señal especialmente contundente en electromovilidad. En 2025, las entregas globales de vehículos totalmente eléctricos crecieron un 32%. En Europa, el crecimiento fue del 66%, con una cuota de mercado el año pasado del 27%. Esto convirtió al Grupo Volkswagen en líder del mercado de vehículos totalmente eléctricos en Europa, por delante de la competencia con un amplio margen. Cinco de los diez modelos eléctricos más vendidos procedían de marcas del Grupo. Además, el Grupo lleva la electromovilidad asequible al segmento de acceso con la familia de coches urbanos eléctricos, compuesta por el Volkswagen ID. Polo1, Volkswagen ID. Cross, Cupra Raval2 y Škoda Epiq3.
Sobre la base de la cooperación con Xpeng, la avanzada arquitectura eléctrica/electrónica propia del Grupo se desarrolló y entró en producción en China en solo 18 meses. Los trabajos de desarrollo de la arquitectura de software zonal para el hemisferio occidental, en el marco de la joint venture con Rivian, también avanzan plenamente según lo previsto.
Con su filial PowerCo, el Grupo Volkswagen está reforzando su conocimiento experto en baterías. La compañía es el primer fabricante europeo en desarrollar y producir celdas de batería a escala industrial. La producción en Alemania se está incrementando actualmente, seguida de fábricas en España y Canadá. Los preparativos para desarrollar futuras generaciones de baterías ya están en marcha.
El Grupo Volkswagen también está avanzando en materia de costes. Los programas estructurados de rendimiento en todas las marcas lograron progresos por valor de decenas de miles de millones, compensando así en gran medida los vientos financieros externos en contra. A ello también contribuyeron los convenios colectivos y la reducción de plantilla, que generaron efectos sostenibles sobre los costes de alrededor de 1.000 millones de euros en todo el Grupo en 2025. Incluida la reducción de capacidades técnicas de producción que ya se ha acordado, el objetivo es alcanzar un ahorro neto anual de costes superior a 6.000 millones de euros en 2030. El Grupo también avanza según lo previsto en lo relativo a la reducción de puestos de trabajo. Tal como se acordó, se recortarán 50.000 puestos en Volkswagen, Audi, Porsche y la filial de software CARIAD; de ellos, 35.000 corresponden a Volkswagen AG, donde ya se han firmado acuerdos vinculantes para más de 28.000 salidas de aquí a 2030.
Además, solo en 2025 los costes de fábrica en las plantas alemanas de Volkswagen ya se redujeron en más de un 20% de media.
Sobre esta base, el Consejo de Dirección del Grupo ha definido un plan de futuro. El plan se apoya en los avances de los últimos años y orienta al Grupo hacia un entorno de mercado permanentemente volátil y un escenario de volúmenes de entregas estables. El foco está puesto en productos sólidos, tecnologías convincentes y un trabajo constante para reforzar la competitividad.
Ocho áreas estratégicas de actuación para la siguiente fase de la transformación
El plan se centra en ocho palancas estratégicas para permitir que Volkswagen refuerce su competitividad de forma sostenible:
- Reducir la complejidad
Volkswagen quiere facilitar la comprensión de su gama de modelos y variantes, y centrarse aún más en las expectativas de los clientes en cada región. Esto debería generar mayores volúmenes por modelo. - Optimizar el conjunto de herramientas tecnológicas
Un menor número de plataformas y arquitecturas electrónicas debe reducir la complejidad, aumentar la velocidad de desarrollo y rebajar el gasto.
- Alinear de forma coherente la red de producción con las realidades del mercado
El exceso de capacidad debe seguir reduciéndose. El objetivo es contar con una red de producción regional, inteligente y económica.
- Reforzar el crecimiento regional
Una mayor responsabilidad local y más margen de decisión deben aumentar la competitividad en los mercados más importantes.
- Optimizar la cartera de inversiones
Volkswagen quiere crear estructuras más ágiles, reducir la complejidad y afinar el foco en el negocio principal, además de reforzar el balance.
- Aumentar la excelencia operativa
Funciones centrales como desarrollo, compras, producción, ventas y aseguramiento de la calidad ya se han agrupado bajo la responsabilidad directa del CEO. Además, una serie de programas sistemáticos incrementará la eficiencia y el dinamismo de las unidades operativas, liberando potencial adicional en todas las categorías de costes.
- Reforzar la cultura del rendimiento
Menos jerarquías, responsabilidades claras y un sistema de incentivos orientado al rendimiento deben recompensar de forma coherente los resultados.
- Mejorar la dirección del Grupo
Procesos más ágiles, vías de decisión más claras y mayor responsabilidad en todos los niveles deben hacer que el Grupo sea más rápido y eficaz.
Ambición clara para 2030
Volkswagen se ha fijado ambiciosos objetivos financieros con el plan de futuro. El Grupo se ha marcado como meta una rentabilidad operativa sobre ventas de entre el 8% y el 10% y un flujo de caja neto mucho más elevado en la división Automotive, que representará más del 60% del resultado operativo en 2030. La base para ello es una estricta disciplina de costes, una mayor eficiencia e inversiones selectivas en tecnologías de futuro.
Al mismo tiempo, Volkswagen está aprovechando las fortalezas del Grupo: marcas sólidas, productos atractivos, competencia tecnológica, sinergias y efectos de escala global. La transformación no se entiende como un proyecto con un plazo determinado, sino como un proceso permanente para reforzar de forma continua la resiliencia del Grupo frente a influencias y riesgos externos. A pesar de todos los desafíos, el Grupo Volkswagen considera que está bien posicionado para aprovechar las oportunidades que trae consigo la transformación.
Oliver Blume afirmó: “ La situación sigue siendo exigente. No obstante, depende de nosotros: contamos con nuestras marcas y productos sólidos, nuestra estrategia clara y un equipo capaz de cumplir. Tenemos grandes oportunidades por delante.“
1) ID. Polo – Consumo eléctrico combinado: 14,6-13,3 kWh/100 km; emisiones combinadas de CO₂: 0 g/km; clase de CO₂: A
2) Cupra Raval – Consumo eléctrico combinado: 13,8-16,2 kWh/100 km; emisiones combinadas de CO₂: 0 g/km; clase de CO₂: A
3) Škoda Epiq – Consumo eléctrico combinado: 14,1-13,7 kWh/100 km; emisiones combinadas de CO₂: 0 g/km; clase de CO₂: A